Las acciones de Occidente para presionar a Irán con un embargo petrolero "ciernen una sombra sobre la economía global", dijo el Diario del Pueblo, principal órgano del Partido Comunista de China. El diario exhortó a los demás gobiernos a que "mantengan la calma y la moderación, y no intensifiquen las tensiones".
China ha expresado su rechazo a las sanciones. La segunda economía más grande del mundo importa casi 10% de su petróleo de Irán. Los analistas chinos aseguran que un embargo petrolero sería perjudicial debido a que Beijing se vería apremiado para sustituir esos suministros de hidrocarburos.
Merkel pidió el jueves a Beijing —el mayor comprador de crudo iraní— que ayude a persuadir a Teherán de que renuncie al posible desarrollo de armas nucleares. Durante una presentación con el primer ministro Wen Jiabao, la gobernante alemana dijo que las sanciones eran inevitables.
Por su parte, Wen dijo el jueves que Beijing podría contribuir al financiamiento del rescate europeo pero no anunció compromiso alguno.
El viernes, Hu expresó a Merkel que Beijing desea desarrollar una "asociación estratégica" y relaciones comerciales con Alemania, según la agencia noticiosa oficial Xinhua. Las autoridades no precisaron si ambos gobernantes conversaron sobre Irán.
La semana pasada, la Unión Europea impuso un embargo petrolero a Irán y congeló activos al banco central del país.
En diciembre, Estados Unidos dijo que excluiría del mercado estadounidense a las instituciones financieras que hicieran operaciones con el banco central de irán.