Un talibán suicida estrelló ayer su vehículo cargado de explosivos contra un autobús blindado de la OTAN y causó la muerte de diecisiete personas. Entre las víctimas se encontraban doce estadounidenses y un canadiense, en el ataque más sangriento en Kabul contra la coalición que encabeza Estados Unidos desde que comenzó la guerra, en 2001. El ataque se produjo en torno a las 11.15 de la mañana hora local (06.45 GMT) en la plaza de Darulamán, junto al viejo palacio del mismo nombre y fue cometido, según distintas fuentes, por un insurgente que circulaba en un todoterreno cargado de explosivos. El suicida lanzó el vehículo contra un convoy de la fuerza internacional (ISAF) que transportaba a diario a formadores militares encargados de preparar a las tropas afganas. El Foreign Office señaló que entre las víctimas también se encontraban dos ciudadanos del Reino Unido. Los familiares de los fallecidos, dos contratistas británicos, ya han sido notificados de los fallecimientos pero no reveló más detalles. "El personal consular en Kabul se encuentra en estrecho contacto con el empleador de los fallecidos. Seguimos preparados para proporcionar cualquier tipo de asistencia consular que necesiten sus familias", indicó Exteriores. De los 17 muertos, 13 eran miembros de la OTAN, tres eran civiles afganos y el último, un agente de policía. La BBC señala que pese a la presencia de más de 130.000 efectivos extranjeros, en los últimos meses han aumentado los ataques en Afganistán y el Foreign Office desaconseja viajar a Kabul a menos que sea esencial.
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