La compañía explicó que el traslado del ensamblaje de los dispositivos a Asia agilizará su llegada a los mercados, ya que permitirá trabajar de manera más cercana a los proveedores e introducir con mayor rapidez innovaciones, lo que mejorará la competitividad.
"Como consecuencia de estos planes, se reducirán sustancialmente los procesos de manufactra y la carga de trabajo en las plantas de Komarom, Reynosa y Salo", apuntó Niklas Savander, vicepresidente de Nokia.
El recorte de estos 4.000 puestos de trabajo se desarrollará de manera escalonada a lo largo del presente año, precisó la compañía finlandesa.