La mediática actriz Lindsay Lohan no podrá seguir tomándose su arresto domiciliario como si fueran unas vacaciones. Algo así es lo que intentó transmitirle ayer la jueza que debía evaluar un posible castigo para la estrella por haber dado positivo en una prueba de alcoholemia mientras cumple su condena en su mansión de Los Angeles.
Si bien decidió no imponerle sanciones, la magistrada del Tribunal Supremo de Los Angeles Stephanie Sautner prohibió a una emocionada Lohan realizar fiestas mientras se acerca el fin de sus 35 días de condena tras el robo de un collar.
Lohan, de 24 años, quien cumple su condena por el hecho ocurrido en enero, debió presentarse el jueves ante la corte para determinar si violó su libertad condicional, de un caso de 2007, al dar positivo la semana pasada en una prueba de alcoholemia.
El sitio web sobre famosos TMZ dijo que la artista de la cinta "Chicas malas" organizó una ruidosa barbacoa la semana pasada en su casa.
Sautner le señaló a Lohan que durante el resto de su condena, que culmina el 29 de junio, no podrá recibir a más de un amigo o familiar en su casa ubicada en el centro turístico de Venice, California.
La otrora prometedora carrera de Lohan en Hollywood se diluyó debido a sus adicciones a las drogas y al alcohol y por sus repetidos altercados con la ley.
Sin embargo, a finales de año deberá comenzar con el rodaje de una cinta acerca del mafioso neoyorquino John Gotti junto a John Travolta y Al Pacino.